Cuando un cliente solicita un duplicado de llave de coche, una de las primeras preguntas que surge es si su modelo de llave se puede copiar y qué tecnología incorpora. No todas las llaves son iguales, y el proceso de duplicado varía según el sistema de seguridad del vehículo.
Con la evolución de la automoción, hemos pasado de llaves mecánicas simples a dispositivos electrónicos avanzados con sistemas de cifrado y arranque inteligente. Por ello, conocer el tipo de llave es fundamental para determinar el método de copia y programación necesario.
Principales tipos de llaves de coche
A continuación, te explicamos las más habituales y sus características:
Llave mecánica tradicional
Es el formato más antiguo. Solo dispone de corte físico (espadín) y no integra chip electrónico.
Duplicado:
Rápido y económico, ya que únicamente requiere copia del tallado.
Llave con transponder
Incluye un chip en el interior que se comunica con el inmovilizador del vehículo.
Duplicado:
Necesita corte físico + programación electrónica para permitir el arranque.
Llave con mando a distancia
Integra botones de apertura y cierre remoto, además del transponder interno.
Duplicado:
Requiere:
- Corte de espadín
- Codificación del chip
- Sincronización del mando
Llave inteligente o Keyless
Permite apertura y arranque sin introducir la llave en el contacto.
Funciona mediante proximidad y sistemas de radiofrecuencia cifrada.
Duplicado:
Es el proceso más avanzado, ya que implica programación compleja y equipos específicos de diagnosis.
¿Cómo saber qué tipo de llave tiene tu coche?
Para identificarla, se pueden observar varios factores:
- Si el coche arranca sin introducir llave → Keyless
- Si tiene botones → mando a distancia
- Si arranca pero no tiene mando → transponder
- Si solo abre y arranca manual → mecánica
No obstante, lo más fiable es realizar un diagnóstico electrónico, ya que algunos chips no son visibles externamente.